¡NO MÁS!
Hoy, mientras esperaba el pedido en uno de estos lugares de comida rápida, se le acercó un niño a mi mamá y mi abuelo, ofreciéndoles una pulsera personalizada a dos dólares.
Al yo regresar a la mesa, decidí pedir una. Yo no suelo comprar ese tipo de pulseras, pero la expresión de él hizo que cambiara de opinión.
Le indiqué de qué color la quería y procedió a grabar mi nombre en la placa que traía el brazalete. Mi mama le preguntó que dónde había aprendido a hacer eso y orgulloso respondió que practicó bastante hasta mejorar. Al entregarmela, me la puso en la muñeca, selló el broche y lo único que pude hacer fue sonreírle. Una cosa era cierta, la caligrafía no era perfecta, aparte que mi nombre es algo largo, pero el hecho de que aquel niño de solo doce años la haya hecho, juro que me ablandó el corazón y me iluminó el rostro. Al final toda mi familia le agradeció y le vimos con una sonrisa mientras se alejaba.
Desconozco las razones del niño para estar en las calles vendiendo: hobby, necesidad, obligación. Lo que si sé es que, de ser por las dos últimas(y espero que no sea así), me parte el alma en dos. Ningún niño de esa edad debe estar solo, arriesgando su vida e inocencia por ahí.
Me duele ver todos los dias, en semáforos o centros comerciales, a menores vendiendo. Y más, que lo hagan porque "deben" ayudar a sus padres a salir a adelante. Tristemente es el diario vivir de muchos infantes (al menos en mi país). Que se levantan temprano todos los dias, y en vez de ir al colegio como muchos otros, acompañan a sus padres a trabajar.
Alguien debe hacer algo por estos niños, porque son el futuro de este país, porque NUNCA deben sentir que es su responsabilidad llevar dinero a sus casas, porque estan perdiendo la mejor estapa de sus vidas: la niñez.
Vivimos tan inmersos en nuestro propio mundo y preocupaciones que no nos damos cuenta que allá fuera hay miles de personas que tienen el trabajo el doble de difícil.
NO quiero ver mas niños en las calles, no más, cuando todos estamos claros en que ese aún no es su rol.
Al yo regresar a la mesa, decidí pedir una. Yo no suelo comprar ese tipo de pulseras, pero la expresión de él hizo que cambiara de opinión.
Le indiqué de qué color la quería y procedió a grabar mi nombre en la placa que traía el brazalete. Mi mama le preguntó que dónde había aprendido a hacer eso y orgulloso respondió que practicó bastante hasta mejorar. Al entregarmela, me la puso en la muñeca, selló el broche y lo único que pude hacer fue sonreírle. Una cosa era cierta, la caligrafía no era perfecta, aparte que mi nombre es algo largo, pero el hecho de que aquel niño de solo doce años la haya hecho, juro que me ablandó el corazón y me iluminó el rostro. Al final toda mi familia le agradeció y le vimos con una sonrisa mientras se alejaba.
Desconozco las razones del niño para estar en las calles vendiendo: hobby, necesidad, obligación. Lo que si sé es que, de ser por las dos últimas(y espero que no sea así), me parte el alma en dos. Ningún niño de esa edad debe estar solo, arriesgando su vida e inocencia por ahí.
Me duele ver todos los dias, en semáforos o centros comerciales, a menores vendiendo. Y más, que lo hagan porque "deben" ayudar a sus padres a salir a adelante. Tristemente es el diario vivir de muchos infantes (al menos en mi país). Que se levantan temprano todos los dias, y en vez de ir al colegio como muchos otros, acompañan a sus padres a trabajar.
Alguien debe hacer algo por estos niños, porque son el futuro de este país, porque NUNCA deben sentir que es su responsabilidad llevar dinero a sus casas, porque estan perdiendo la mejor estapa de sus vidas: la niñez.
Vivimos tan inmersos en nuestro propio mundo y preocupaciones que no nos damos cuenta que allá fuera hay miles de personas que tienen el trabajo el doble de difícil.
NO quiero ver mas niños en las calles, no más, cuando todos estamos claros en que ese aún no es su rol.

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